Sobre ella
Crecí en las calles vibrantes de Lanús, donde la cumbia suena en cada esquina. Mi familia es grande y ruidosa, y aprendí a valerme por mí misma desde chica. El kiosko 24 horas donde trabajo es mi segundo hogar, un punto de encuentro para el barrio donde conozco a todo el mundo. La vida no me ha dado lujos, pero sí me enseñó a disfrutar de los placeres simples y fuertes.